
Fuimos invitados por Manizales Campus Universitario al Congreso CI-Sé 2025 para presentar el caso Study Buenos Aires y facilitar el taller “Ciudades universitarias: cocreando estrategias para el posicionamiento global”. El encuentro dejó una certeza: las universidades representan un actor clave para el desarrollo local y, cuando se articulan entre sí junto al sector público y privado, sientan las bases de una política de proyección internacional.
Manizales Ciudad Universitaria: capacidades de base
Manizales Campus Universitario integra universidades, sector público y sector privado para posicionar a la ciudad como ciudad universitaria.
A la par, se destaca el Sistema Universitario de Manizales (SUMA), un esquema interuniversitario que articula a la Universidad de Caldas, la Universidad de Manizales, la Universidad Autónoma de Manizales, la Universidad Católica de Manizales, la Universidad Nacional de Colombia – Sede Manizales y la Universidad Católica Luis Amigó – Sede Manizales. Con proyección de extender su articulación al Eje Cafetero, SUMA facilita intercambios académicos, prácticas y cursos con reconocimiento de créditos y ya movilizó a más de 5.500 estudiantes, evidenciando una coordinación interinstitucional efectiva.
La alianza local consolida el bienestar como política pública compartida —con énfasis en salud mental— y fortalece la vinculación territorial a través de Universidad en tu Colegio y Universidad en el Campo.
Universidad en tu Colegio crea un puente temprano entre la educación media y la superior: talleres de orientación, habilidades académicas y ciudadanía digital, apertura de laboratorios y jornadas de campus abierto. Universidad en el Campo adapta esa lógica al entorno rural con módulos de ciencia aplicada y emprendimiento, clínicas tecnológicas para el agro y acciones de bienestar. El resultado: más acceso, menos brechas de información y una cantera de talento local que alimenta movilidad, prácticas y aprendizaje en servicio.
Manizales se proyecta también como “ciudad de 15 minutos”: cercana, accesible y pensada para la vida cotidiana del talento que llega. Ese modelo urbano —sumado a su gestión sostenible— fue reconocido en agosto de 2025 con el Premio ONU-Hábitat LATAM “Ciudades para la Vida”, que la destacó como la mejor ciudad para vivir en América Latina. Un respaldo que potencia su vocación de ciudad-campus.
Nuestra participación en CI-Sé 2025

Presentamos Study Buenos Aires como ejemplo de articulación público-académica, diseño de experiencias en territorio y posicionamiento de ciudades universitarias, y coordinamos un taller con representantes de oficinas de relaciones internacionales, autoridades universitarias, gobierno local, sector privado y estudiantes internacionales. Trabajamos en tres mesas: Experiencia del Estudiante, Promoción y Posicionamiento, e Información Estadística e Inteligencia de Mercado.
Lo que surgió de la jornada (taller + conversaciones entre actores)
1) Experiencia: puerta de entrada, escala regional y operación cotidiana
Aproximadamente el 80% de los visitantes internacionales ingresa por el Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira. Con ese dato, se propuso operar la experiencia a escala del Eje Cafetero, con recepción estandarizada (bienvenida en Pereira, traslado coordinado, inducción a “Manizales ciudad-campus”). Además, construir un calendario único (académico-cultural-turístico) difundido por todas las universidades y definir un punto único de contacto en cada oficina de relaciones internacionales para orquestar la experiencia de punta a punta.
2) Promoción: del eslogan al relato competitivo (basado en oferta real)
La promoción debe narrar lo que ya funciona: calidad y costo de vida, empleabilidad, bienestar y un portafolio regional de experiencias. Para convertir reputación en demanda: un hub digital siempre activo —un “Manizales Campus Universitario Virtual”— con rutas, programas, preguntas frecuentes y testimonios creíbles. Se destacó el rol de docentes embajadores (micro-misiones, clases espejo, cotutorías) como vehículos de reputación y captación.
3) Información y datos: punto de partida y objetivo compartido
Antes de escalar acciones, los actores coincidieron en fortalecer el programa desde la información estadística. La internacionalización debe empezar por los datos, con trabajo multisectorial (universidades, gobierno local, turismo, cámaras, sector productivo). Es clave medir el impacto económico actual y origen de mercados para diseñar una promoción acorde. En ese sentido, el Observatorio de Internacionalización apareció como objetivo convergente: un espacio de gobernanza de datos que, como Paso 0, publique un Informe de Impacto Económico y estandarice registros para un tablero mínimo viable y decisiones periódicas.
Conclusión

La internacionalización no es un fin en sí mismo: es un mecanismo de desarrollo que, como señala UNESCO, potencia el crecimiento personal al desafiar a cada estudiante en nuevos contextos socioculturales y mejorar su empleabilidad, a la vez que conecta educación, economía local, innovación y bienestar.
Desde la perspectiva de QS (Quacquarelli Symonds), la atracción de estudiantes internacionales se explica por cinco factores: atractividad académica, posgrados, accesibilidad económica, capacidad de reclutamiento y seguridad. En ese sentido y en un contexto de cada vez más competencia, diferenciarse exige una narrativa propia que conecte datos, productos específicos y testimonios reales. Manizales tiene con qué: una ciudad de 15 minutos reconocida por ONU-Hábitat LATAM “Ciudades para la Vida”, base urbana y social para convertirse en ciudad-campus de referencia junto con un ecosistema universitario-público-privado altamente interconectado.
El paso ahora es profesionalizar la estrategia en tres movimientos coordinados que conviertan prestigio en demanda efectiva: Evidencia → Producto → Relato.
Con estos engranajes sincronizados, Manizales puede transformar su cooperación interinstitucional y su ventaja urbana en atracción y retención de talento, derrame económico y proyección internacional —de forma medible, replicable y visible.


